
Juguemos a ver que tan flexible es un chicle.
Tiramos un poco para acá, un poco para allá, aflojamos un ratito, y después seguimos, ¿que tanto soportara?
Juguemos a ver que tan flexibles somos nosotros.
Nos tiran un poco para acá, un poco para allá, aflojan un ratito, y después siguen, ¿que tanto soportaremos?
Al fin y al cabo todo es un chicle y TODO tiene un limite, el riesgo esta en jugar con ese limite, probar cuanto se va a estirar, probar hasta donde llegas, y cuando te queres acordar el chicle esta destrozado, y vos te quedaste sin diversión.
La diferencia entre el chicle y nosotros, es que cuando VOS sos el destrozado a vos te duele, a vos te hace sufrir; el chicle no siente, vos si, yo si.
No quiero que jueguen mas a ver que tan elástica soy, a ver hasta donde me estiro, hasta donde llego, quiero que la gente se entere de que no me voy a estirar ni para acá ni para allá, me quedo en el MOLDE, acá estoy bien, y al que le gusta, ¡bienvenido!