
Hace tiempo que el tiempo no me importa, la vida sigue su rumbo y ahí estoy yo, en el medio, dejando envidiar al tiempo de sus pausas y siguiendo adelante sin pensar.
Me creí mi propia idea de que el tiempo solo nos mantiene cautivos de la vida, que hay que vivir sin importar cuan acelerado sea todo, o cuan lento se te pase; hoy me di cuenta de que el tiempo es la clave, sin tiempo no hay vida, no hay ciclos, no hay nada...
Desafiar al tiempo es valiente, pero extremista; desafiar al tiempo nos hace mas fuertes en el momento, pero cuando el tiempo retoma sus fuerzas y nos demuestra que sigue ahí, nos desvanece todo lo que creímos haber superado.
Nacemos para vivir, por eso el capital más importante que tenemos es el tiempo, es tan corto nuestro paso por este planeta que es una pésima idea no gozar cada paso y cada instante, con el favor de una mente que no tiene limites y un corazón que puede amar mucho más de lo que suponemos.
Gozar, disfrutar, sentir,vivir cada momento como si fuese el primero y el ultimo, como si fuese único, porque el tiempo no vuelve, pero tampoco se va, no podemos vivir sin tiempos; dejar pasar el tiempo es dejar pasar la vida, tomarnos nuestro tiempo es acortar los plazos, perder el tiempo es desperdiciar oportunidades, vivir a contratiempo, es vivir muriendo.
Hay que darle TIEMPO AL TIEMPO, pero no por eso olvidarnos de que es nuestra esencia.





