
Sigue pasando el maldito tiempo y yo, irónicamente, sigo sentada en la misma silla pensando que la máxima aspiración que puedo tener en esta vida es levantarme a las 6 de la mañana, lavarme los dientes, bañarme, cambiarme y caminar unas cuantas cuadras hasta la institución que se dice ser "libre de pensamiento", en donde se construye.. identidad y alguna que otra pelotudes por el estilo, bancarme un par de inútiles que creen que por tener un titulo (no le saco el merito a la gente que realmente sabe lo que dice, pero seamos realistas, hoy en día podes tomar un mini-curso por Internet y recibirte de abogado), pueden decir, hacer, y deshacer lo que quieren, y obviamente no faltan quienes por lamerles un poco el agujero del orto e intentar pasar de año sin necesidad de demostrar el poco coeficiente intelectual que tienen, les siguen la corriente y los hacen creer que el pedestal del cual se apropiaron es realmente suyo. Hay que admitir que una o dos horas semanales tienen algo de interesante, mas allá de que generalmente el/la que que lleva a cabo la clase siempre lo hace de tal manera, que tus mejores opciones son dormir una siesta, o dibujar garabatos inentendibles (¿se escribe así?) en una hoja.
Lunes, martes, miércoles, jueves... el jueves empezas a planear que vas a hacer el viernes, y el viernes directamente ya perdes ilusión de hacer algo que rompa la rutina. Un tequila, un vodka shot, frizze y new age hasta el cansancio, un poco de maquillaje y un desfile de mujeres arreglándose de acá para allá obviamente y sin duda en el departamento de la única pendeja que a los dieciséis años vive prácticamente sola. Un llamado, un remis, una noche de aquellas, mas alcohol y cigarrillos. Una resaca que te mata, una sensación vomitiva de asco, una repetición de toda la noche anterior: "¿que hice?, ¿con quien estuve?, ¿como volví a mi casa?". Una tarde típica, Internet, facebook y blogs hasta el cansancio, ¿salimos hoy? figurita repetida, el domingo te levantas hecha un desastre, esperando que caiga un meteorito sobre tu cabeza con tal de no volver a ese maldito LUNES.
Que alguien me explique, si es posible, como ponerle entusiasmo a la vida sabiendo que semana tras semana nada cambia, o si... quizá pegas suerte y tenes un feriado en el medio de la semana, un llamado de alguien que te dice "te quiero ver", o alguna amiga que llora por un desamor repetido.